La Intención en casa, dentro y fuera de ti

Esta guía ha sido cuidadosamente extraída de los principios del libro "El poder de la intención" de Wayne W. Dyer , adaptada para que conectes con tu propio propósito y nuestro propósito.


Introducción a la Intención

"El propósito es una fuerza que existe en el universo. Cuando se llama al propósito, él acude y señala el camino de la realización."
— Carlos Castañeda 

Cada hogar guarda una luz única. Más allá de los muebles, artículos y  los colores , lo que realmente transforma un espacio es la intención con la que lo habitamos.

Cuando te permites reconectar con tu esencia, descubres que eres mucho más de lo que alguna vez imaginaste. Ya no necesitas luchar constantemente ni depender únicamente de la fuerza de voluntad para alcanzar tus deseos. Desde la claridad, la gratitud y el propósito, el camino comienza a revelarse de forma natural.

Esta guía por la Intención queremos que sea un espacio para reflexionar, sembrar intenciones y llenar tu hogar de luz, significado, amor y presencia.

Porque cada gran transformación comienza con una intención.

¿Qué es realmente la Intención? 

La intención es algo que todos tenemos dentro, aunque no siempre nos demos cuenta. Es simplemente la forma en la que vamos decidiendo, pensando y actuando en el día a día.

A veces ya está ahí guiándonos, incluso antes de que lo pensemos mucho.

Cuando vivimos con más intención, todo se siente un poco más claro. Empezamos a entender mejor lo que queremos y lo que no, y las cosas toman más sentido.

No es algo complicado ni externo. Es más bien la manera en la que elegimos estar presentes en lo que vivimos y hacemos.

La naturaleza y la intención 

En la naturaleza todo parece tener una intención propia, como si cada cosa supiera hacia dónde va.

Lo ves en todo: en una flor, en una montaña, en un insecto… cada uno sigue su propio ritmo y su propio camino.

La naturaleza no se fuerza. Simplemente crece, se expande y se organiza de manera natural, como si siguiera una inteligencia silenciosa.

Y en nosotros pasa algo parecido: el corazón late sin que lo pensemos, el cabello crece, el cuerpo se regenera… hay algo en la vida que sabe cómo sostenernos sin esfuerzo.

La Desconexión y la conexión

Con color
Con color

Entonces, si la intención lo determina todo en el universo, es decir, que no hay sitio donde no esté, ¿por qué tantos de nosotros nos sentimos desconectados de ella, y con tanta frecuencia? Y algo aún más importante, si la intención lo determina todo, ¿por qué nos falta a tantos de nosotros tanto de lo que nos gustaría tener?

La verdad es que, a medida que crecemos, vamos formando una idea de quiénes somos a partir de lo que vivimos, de las personas que nos rodean y de lo que creemos sobre nosotros mismos.

Poco a poco, esa imagen puede empezar a limitarnos sin que nos demos cuenta, y nos aleja de actuar desde lo que realmente sentimos o valoramos por dentro.

Crencias que nos alejan.

Existen creencias comunes que pueden influir negativamente en nuestra forma de vivir:

  • Me define lo que tengo: Pensamos que nuestro valor depende de nuestras posesiones materiales. 
  • Me define lo que logro: Asociamos nuestra identidad únicamente con nuestros resultados o productividad .
  • Me define la opinión de los demás: Buscamos validación externa de forma constante .
  • Estoy separado de los demás: Olvidamos que formamos parte de comunidades y redes de apoyo .

Reconocer estas creencias es el primer paso para observar cómo influyen en nuestras decisiones y soltarlas .

Las Primeras Caras de la Intención 

  • La cara de la creatividad: Es la expresión de la fuerza que nos proyectó; la fuerza de la intención tiene que ser creativa porque de otro modo nada nacería . Te dispone hacia una continua creatividad para manifestar cualquier cosa sobre la que dirijas tu intención .
  • La cara de la bondad: Toda intención orientada a crear nace de un principio de bondad . Las investigaciones demuestran que un simple acto de bondad mejora el funcionamiento del sistema inmunológico y estimula la producción de serotonina .
  • La cara del amor: A esa cualidad esencial que favorece el crecimiento, la conexión y el bienestar de todo lo vivo la llamamos amor . Es la fuerza fundamental que inspira la creación y el cuidado de la vida . Si no haces lo que amas ni amas lo que haces, tu fuerza de intención se debilita.
  • La cara de la belleza: Los pensamientos bellos construyen un alma bella . Al hacerte receptivo a ver y sentir la belleza que te rodea, sintonizas con la fuerza creadora de la intención. Considerar la capacidad para ver belleza en todas partes es vital, incluso para trascender circunstancias muy difíciles .
  • La cara de la expansión: La fuerza de la intención es la que te permite expandir y aumentar todos los aspectos de tu vida, sin excepciones . Está en la naturaleza misma de la intención el estado de expresión continua y aumentada.
  • La cara de la abundancia: La cara de la abundancia no tiene límite alguno . Nuestro potencial para manifestar y atraer cosas a nuestra vida es infinito, al igual que los recursos del universo de donde fuimos creados .
  • La cara de la receptividad: Tu tarea no consiste en decir cómo, sino en decir "Sí, estoy dispuesto" . Al ser receptivo, atraes a tu vida a las personas adecuadas y lo que necesitas mágicamente aparece .

Transformando tus Pensamientos  

Nuestras cajas y rodajas de madera en Aridai están creadas para convertirse en recordatorios cotidianos de aquello que deseas cultivar en tu vida . Elige una palabra, un propósito o una cualidad importante para ti y utiliza estas prácticas para mantenerla presente todos los días . 

Prácticas Diarias con nuestras Piezas de Madera 

  • Crea un momento de pausa: Cuando te sientas confundido o abrumado, toma tu rodaja de madera entre las manos , permitete sentir su textura y observa su color e la  intención que elegiste  Respira lentamente y pregúntate qué pequeña acción puedes realizar hoy alineada con esa intención .
  • Vuelve a tu palabra guía: Repite mentalmente tu palabra (calma, confianza, gratitud) a lo largo del día para que se convierta en un punto de referencia ante el estrés.
  • Recuerda quién quieres ser: Coloca tu caja o rodaja en un lugar visible; cada vez que la veas, pregúntate si estás actuando como la persona que deseas llegar a ser .
  • Guarda un mensaje para tu futuro: Escribe dentro de tu caja una frase como "Confío en mi proceso" o "Cada día avanzo un paso más", y vuelve a leerla semanas o meses después para ver cuánto has crecido .